Despedimos el curso escolar y para ello, nada mejor que valorar el enorme poder de la educación que reciben los niños del mundo, con una curiosa noticia.

Hace algunas semanas se publicó un estudio en la comunidad científica, realizado por tres prestigiosos psicólogos estadounidenses, acerca de las predicciones no informadas que 3.000 personas hacían de los grandes acontecimientos mundiales, en un periodo de tres años.

Los resultados de las predicciones se compararon con las realizadas por expertos de la CIA, y la conclusión fue que resultaban un 30% más acertadas las de los ciudadanos de a pie. El proyecto, denominado Good Judgment Project, parte del concepto de la “sabiduría de las multitudes” que nace del estadista británico Francis Galton, en 1906, a partir de la historia de un buey muerto.

En una feria, un grupo de unas 800 personas trató de adivinar el peso de un buey que había muerto durante una competición. Galton recogió todas las conjeturas y se dio cuenta de algo sorprendente: la mayoría eran erróneas, demasiado altas o bajas, pero al calcular el promedio de todas se encontró con que salía el peso casi exacto del animal.

Se observa que, si bien hay errores en todas las predicciones, todas comparten una base de verdad, y al realizar el promedio de un gran número de ellas se anulan los errores entre sí quedando la estimación precisa.

Así conseguimos la llamada sabiduría de las multitudes, con una base de verdad que será más precisa cuanto más educadas estén en la diversidad.

¡Felices vacaciones!