Cuando un hij@ ha sido destronad@ por otro más pequeñ@ después de un tiempo de feliz reinado, pueden aparecer los celos. Se encuentra desubicado y no comprende que en la familia hay un sitio especial para todos y cada uno de sus miembros.

Esta situación se produce más en familias con dos hijos, pues la llegada de un tercero y sucesivos suele mitigar los celos hasta hacerlos desaparecer.

Y los padres desearíamos a veces saber qué hacer para que se llevaran mejor. 

Os proponemos, además de dedicar a cada hijo un tiempo personal en exclusiva para hacerle ver lo mucho que le queremos, el juego de los roles cambiados

Es decir, poner a cada uno en la situación del otro, de forma que el hermano mayor vea los inconvenientes que tiene el ser pequeño y así desee por fin no ser un bebé.

¡La expectación vuelve a tu buzón!

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